ANTECEDENTES

La ganadería tradicional ha provocado deforestación, degradación del suelo y sobreexplotación de los cuerpos de agua naturales. La ganadería regenerativa surge como una alternativa sustentable que mejora la salud de los ecosistemas y representa beneficios económicos y sociales para las comunidades que la adoptan e implementan.

Históricamente las familias ganaderas de Ixhuacán de los Reyes realizaban una ganadería tradicional con baja productividad, limitada planificación y presión sobre los recursos naturales, especialmente el suelo y la cobertura del suelo.

Ante esta situación surgió la necesidad de mejorar la producción ganadera sin comprometer los recursos naturales, promoviendo un modelo adaptado a las condiciones locales. De esta manera surge el proyecto de Transición a la Ganadería Regenerativa, impulsado por el Fondo Mexicano de Conservación de la Naturaleza (FMCN) y Fondo Golfo de México (FGM), financiado por el Banco Mundial, el Fondo para el Medio Ambiente (GEF), el Green Climate Fund y operado por Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (Endesu).

A través de un proceso participativo, se integraron familias productoras interesadas en mejorar sus sistemas productivos y conservar su entorno. Durante la implementación del proyecto, se desarrollaron capacidades técnicas mediante talleres, intercambios de experiencias y acompañamiento en campo. Esto permitió la adopción de prácticas como el pastoreo rotacional, la arborización de potreros y la restauración de áreas forestales.

LOGROS

El proyecto ha incrementado la productividad del ganado y ha favorecido la recuperación de los servicios ecosistémicos de la zona y la coexistencia con la vida silvestre.

Como resultado, se ha logrado una mejora significativa en la productividad, con incrementos en la producción de leche y una mayor eficiencia en la carga animal. Asimismo, se ha favorecido la recuperación de servicios ecosistémicos, como la regeneración del suelo, la infiltración de agua y la conservación de la biodiversidad.

En la vida cotidiana, las familias han fortalecido su seguridad productiva y alimentaria. Las mujeres, particularmente, han incrementado su participación mediante el grupo de viveristas, generando nuevas oportunidades económicas y fortaleciendo su empoderamiento.

A nivel organizativo, el subproyecto consolidó una red de 31 familias ganaderas con capacidades técnicas, mayor cohesión social y visión de manejo sostenible del territorio.

LÍNEA DE TIEMPO

Planeado en tres fases, el proyecto comenzó en 2023 y culminó en 2026, obteniendo resultados comprobables en las etapas de implementación, consolidación y escalamiento.

NÚMEROS RELEVANTES

Luego de tres años de trabajo ininterrumpido, el proyecto logró avances comprobados en el número de personas beneficiadas, la superficie de impacto ambiental, la producción de plantas y la restauración de territorio, la productividad y el fortalecimiento de la infraestructura y manejo sustentable del ganado.

PRESPECTIVA DE GÉNERO

Las mujeres han pasado de una participación limitada a un rol activo en la producción de plantas, toma de decisiones y generación de ingresos, fortaleciendo su autonomía dentro del subproyecto y en la cabecera municipal de Ixhuacán de los Reyes.

RETOS Y OPORTUNIDADES

Retos:

  • Incrementar la participación de mujeres y jóvenes
  • Mantener la motivación del proceso productivos del paisaje ganadero
  • Mantener comunicación con los 31 productores apoyados

Oportunidades:

  • Escalar el modelo de ganadería regenerativa a más productores
  • Fortalecer la capacidad de organización y comunicación de las participantes
  • Consolidar mercados locales
  • Continuar restauración y monitoreo ambiental

CONCLUSIONES

El subproyecto demuestra que la transición a la ganadería regenerativa es viable técnica, social y ambientalmente.

A través del trabajo colectivo, la asistencia técnica y la apropiación local, se logró mejorar la productividad ganadera al tiempo que se restauran los ecosistemas.

El fortalecimiento de capacidades, la organización comunitaria y la inclusión de mujeres son pilares clave para la sostenibilidad del proceso. Este modelo representa una oportunidad replicable para otros territorios con condiciones similares.