Históricamente las familias ganaderas de Ixhuacán de los Reyes realizaban una ganadería tradicional con baja productividad, limitada planificación y presión sobre los recursos naturales, especialmente el suelo y la cobertura del suelo.
Ante esta situación surgió la necesidad de mejorar la producción ganadera sin comprometer los recursos naturales, promoviendo un modelo adaptado a las condiciones locales. De esta manera surge el proyecto de Transición a la Ganadería Regenerativa, impulsado por el Fondo Mexicano de Conservación de la Naturaleza (FMCN) y Fondo Golfo de México (FGM), financiado por el Banco Mundial, el Fondo para el Medio Ambiente (GEF), el Green Climate Fund y operado por Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (Endesu).
A través de un proceso participativo, se integraron familias productoras interesadas en mejorar sus sistemas productivos y conservar su entorno. Durante la implementación del proyecto, se desarrollaron capacidades técnicas mediante talleres, intercambios de experiencias y acompañamiento en campo. Esto permitió la adopción de prácticas como el pastoreo rotacional, la arborización de potreros y la restauración de áreas forestales.









