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Trabajamos desde el año 1995, conservando, restaurando y promoviendo el uso sustentable de los recursos naturales en México.

Manejo para la recuperación de berrendo peninsular

En el año 1997 se pensó que el berrendo peninsular estaba condenado a desaparecer porque su población histórica se redujo a tan sólo 170 ejemplares.

Ese mismo año, en Espacios Naturales iniciamos el programa más exitoso en nuestro país para la recuperación de un mamífero terrestre en peligro de extinción, con el que hemos logrado revertir la tendencia decreciente en el número de individuos de esta subespecie única en el mundo y sentar las bases para la recuperación sustentable de su hábitat original en la península de Baja California.

Los factores que llevaron al berrendo peninsular (Antilocapra americana peninsularis) al borde de la extinción derivan principalmente de la interacción con el hombre: fueron alimento de los mineros del cobre durante el siglo pasado, se fragmentó su hábitat en ranchos y carreteras y se introdujo al desierto la ganadería extensiva.

No obstante, en Espacios Naturales estamos convencidos de que la convivencia armónica del ser humano con la naturaleza que lo rodea es posible. Por ello trabajamos desde hace 18 años en coordinación con la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno y el Área de Protección de Flora y Fauna en torno a recuperar y manejar sustentablemente al berrendo y su hábitat, incorporando a las comunidades locales en este esfuerzo. A partir de el año 2013 el proyecto opera gracias al apoyo financiero de la empresa Exportadora de Sal y la Alianza WWF-Fundación Carlos Slim.

Si bien falta mucho por hacer y la necesidad de sortear dificultades es constante, los logros son palpables y se multiplican año con año. Gracias a lo cual podemos afirmar que el berrendo peninsular, el animal más veloz de nuestro continente, seguirá recorriendo las llanuras costeras del desierto bajacaliforniano.

 

Logros

 

Mediante la reproducción controlada de una población genéticamente controlada, en la actualidad se registran más de 100 nacimientos de berrendos anualmente.

Durante 2014 realizamos un análisis del parentesco de los 40 individuos reproductores del berrendo peninsular utilizando 15-20 marcadores de microsatélites y diseñando las cruzas con base en la distancia genética entre dichos individuos. 

En 2014 se esterilizaron cerca de 380 ejemplares de perros ferales en las inmediaciones de las estaciones, como parte del control de depredadores.

Contamos con un área de recuperación sustentable del hábitat del berrendo de 63,000 hectareas.

Impartimos talleres de capacitación y difusión de la cultura de la conservación a más de 15,000 personas de localidades cercanas al desierto del Vizcaíno, fortaleciendo con esto su compromiso con la conservación del berrendo y su hábitat.

Contamos con una nueva estación de campo en la península de la Choya, construida con ecotecnias, la cual incrementa las capacidades operativas del programa.

Este proyecto muestra también que la alianza institucional entre los sectores gubernamental, privado, e internacional, y la sociedad organizada, permite formar sinergias y desarrollar proyectos de gran escala que trascienden periodos administrativos y sexenales. Así, este proyecto se lleva a cabo gracias principalmente a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, las reservas de Vizcaíno y Valle de los Cirios, la empresa Exportadora de Sal y la Alianza WWF-Fundación Carlos Slim, el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, el Gobierno del estado de Baja California, y recursos internacionales como los de los  zoológicos de Los Ángeles, San Diego, The Living Desert (California) y Disney Animal Kingdom (Florida).